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La Iglesia Internacional Cristo Vive es un ministerio que nació bajo una visión especifica del Señor dada a nuestros pastores, cuando escucharon la voz de Dios claramente que les dijo “YO ya he edificado tu casa, ahora es tiempo de que edifiques la mía.” Esa fue la palabra de confirmación que dio inicio a un llamado pastoral que desde hacía años había recibido el Pastor Carlos Ortiz, pero el cual tomo un tiempo de preparación, separación y obediencia para llevarse a cabo. Hemos sido llamados a restaurar portillos como dice la palabra de Dios en Isaías 58:12 -“Y los tuyos edificaran las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantaras, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.”
Nuestra misión es el ser obedientes a la Palabra de Dios y a nuestro llamado a restaurar a un pueblo que quizás este herido, defraudado o en carencia. Creemos firmemente en que esa no es la vida que Dios quiere para sus hijos. Jesús vino a darnos vida y a darnos vida en abundancia (Juan 10:10), un tipo de vida zoe, el cual es el tipo de vida de Dios, en plenitud de gozo. Dios quiere que seamos prósperos y vivamos esa vida abundante tanto física, espiritual, social y financieramente (3 Juan 2).
En estos tiempos difíciles, donde los valores familiares se han perdido y muchos son afligidos por el divorcio, la depresión, los vicios y las presiones de este mundo, queremos levantar, edificar y transformar al pueblo de Dios a que lleven una vida consagrada a El tanto dentro como fuera de la iglesia. Dios está cansado de un pueblo de doble ánimo que se siente seguro en la iglesia, y por fuera de ella, vive en pecado, dolor y sufrimiento.
Nuestro deseo es cumplir con la obra que hemos sido encomendados por eso todos son bienvenidos a la Iglesia Internacional Cristo Vive. Queremos ser ese instrumento de Dios para tocar, impactar y restaurar vidas a través del crecimiento espiritual de cada creyente para que cada uno pueda alcanzar su máximo potencial como individuo y como hijo de Dios.
Cristo Vive…Una iglesia de cambio!
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